

Paisaje inevitable.
Desde pequeño y según me iba enterando de lo que allí había pasado los paisajes que rodean a Los Barros iban tomando un peculiar matiz. Con la imaginación de niño era fácil verlo, las llamas en el bosque y las explosiones en los campos. Más de mayor todo ello se sigue viendo de otra manera.
Pero sigue presente. Inevitable: desde la ducha, el norte, desde el dormitorio, el sur. Lo que se ve son sitios familiares y habituales en este sitio.
Fotografías: Arriba: Panorámica Norte. Abajo: Panorámica sur. Abril 2006